sábado, 24 de marzo de 2012


CIBERCULTURA, COMO UNA NUEVA REALIDAD

En el mundo de hoy, la tecnología ya no sólo es una herramienta útil para el desarrollo y difusión de ideas. También se ha convertido en un espacio para el intercambio de las mismas, el desarrollo de iniciativas y la expresión política. Ya no podemos hablar sólo de internet, ni tampoco de un espacio virtual, ya se habla de cibercultura, quien ha cambiado dramáticamente nuestra forma de comunicarnos y relacionarnos socialmente.
Cibercultura es la cultura que está emergiendo del uso del ordenador como instrumento para la comunicación, el entretenimiento, el aprendizaje y el mercado electrónico. Es la cultura nacida de la aplicación de las nuevas tecnologías de la información y comunicación como internet.
        La relación existente entre cibercultura y cultura  forma parte de lo que podemos denominar "Cultura Universal", pero la diferencia específica del sentido de estas,  es la reflexividad, la primera de ellas busca sistematizar conocimiento y competencia práctica en la acción para ciertos fines sociales. Por su parte la cibercultura busca lo mismo, pero con el énfasis en la mirada en los componentes de orden y organización, no sólo busca conocimiento y competencia, sino la estructura y orden; es decir incluye a la cultura y la reorganiza.
La cibercultura se encuentra inmersa en la cibernética y es por ello que sus usos se pueden citar los siguientes ejemplos: la descarga de una imagen en la red, el envío de un mensaje de un celular a otro, los juegos de roll en foros de discusión, todas estas son situaciones en las que se está teniendo contacto con una o varias personas sin realmente convivir físicamente en ese lugar.
A pesar de los beneficios que trae consigo el desarrollo de la cibercultura, el problema más grave de ella según D. Sàiz en su ensayo  titulado ‘‘La cibercultura y sus problemas’’, es que las personas tienden a acostumbrarse a la ausencia física de los individuos, a lo que llama “presencia digital”. Fenómeno diferente al de medios como el de la televisión. La gran diferencia entre estos dos es que el mundo digital nos exige participación al ofrecernos la posibilidad de que seamos participes de la producción de información y no solo espectadores como con la televisión. En pocas palabras el mundo digital está ahí y pide participación, pide actividad, de ahí la presencia, no tanto fantasmal, sino digital y con una nueva identidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario